Hoy hace un esplendido dia de sol. Es domingo. Para los cristianos es el dia del Señor...un dia de celebración gozosa y festiva al comenzar la semana. Celebrar siempre es unir algo importante de nuestra vida con un acto en el que, con gestos y palabras, o a traves de los cantos y de la musica, expresamos nuestra alegria o nuestro dolor de un modo más solemne y compartido.
¿Qué celebramos los cristianos domingo tras domingo durante todo el año? Celebramos, la vida, que cada semana nos depara sus sorpresas y novedades, que algunas veces son dolorosas y otras son alegres, y que muchas de esas sorpresas son hasta preocupantes. Y lo celebramos porque experimentamos que Dios nos acoge a todos, que Cristo vive entre nosotros, que Cristo es uno de los "nuestros". Nos acompaña...nos hecha una mano en las "faenas" de la vida.
Hoy hace un esplendido dia de sol. Es domingo. El verano poco a poco va llegando a su final...para muchos -para mí- las vacaciones ya terminaron y que mejor que dar gracias al Dios de la vida por todo lo vivido en estos dias pasados. Pongo en sus manos todo lo vivido.
Han sido dias de encuentro con muchas personas queridas, sentimientos de alegria por el reencuentro con la familia y con los amigos, con muchas personas conocidas; Momentos de alegria ante el bautizo de un bebe, que se mezcla con la tristeza por la despedida de un ser querido, pero con la esperanza puesta en la resurrección, sabiendo que Cristo "lo resucitara en el dia final". Han sido dias en los que cruzas tu mirada con la mirada de otras personas...personas alegres, que sufren, que son entregadas, que aman, que lloran, que rien...personas que nos muestran "el verdadero rostro de Dios".
Y desde esa vida, cuando el "bullicio" del verano se va sosegando para dar paso a la vida normal de cada dia, miramos a Dios que nos dice..."¡nunca estais solos!", porque en realidad el está en la vida, porqué Él es Vida.

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