Pablo desea venir a España
Partiendo del texto en la Carta a los Romanos, en que el apóstol desea ir a predicar a Cristo en Hispania, existen diferentes teorías o hipótesis, sobre si realmente este “deseo” llego a producirse en realidad. De hecho en diferentes zonas de España, afirman la presencia del apóstol en sus tierras.
San Pablo en su Carta a los Romanos primeramente aclara su intención de visitar aquellos lugares donde todavía no ha llegado el mensaje de Cristo: ‹‹De esta manera he procurado predicar el evangelio donde Cristo no era nombrado, para no edificar sobre fundamento ajeno, sino como está escrito: Verán aquellos a quienes nunca se les anunció acerca de él, y los que no han oído entenderán›› (Rom 15,20-21) Y a continuación sigue escribiendo el apóstol: ‹‹pero ahora, no teniendo más lugar en estas regiones y teniendo desde hace muchos años el gran deseo de ir a vosotros, lo haré cuando viaje para España›› (Rom 15, 23-24).
A partir de este texto del apóstol, podemos deducir, que en el año 56 d.C, el mensaje de Cristo todavía no había llegado hasta nuestras tierras. Esto es lo que le mueve a Pablo, querer venir a España. Ahora bien, llegados a este momento, nos surgen dudas si tenemos en cuenta que en el mismo texto expresa su intención de ir a Jerusalén. Entonces, ¿realmente llegó a pisar suelo Hispano? Y si realmente consiguió venir hasta aquí ¿Dónde comenzó su misión en España?. Sin duda que son cuestiones, que son difíciles de asegurar con exactitud, pero para ello, tendremos en cuenta también los escritos del Papa Clemente Romano.
Según la investigadora Dña. Purificación García Martínez, - además de las opiniones de otros investigadores dedicados a este campo -, existen no solo testimonios o pruebas orales, sino también escritos que avalan la presencia del Apóstol San Pablo en España. Como ya comente anteriormente, el primer texto que habla de la visita de San Pablo a España, es la Carta a los Romanos escrita por él mismo. A parte de esta afirmación realizada por Pablo, hay numerosos escritos posteriores realizados por otros, que dan esta visita del apóstol, como un hecho consumado, como por ejemplo el Papa San Clemente Romano, pone de manifiesto en su Primera Carta a los Corintios, o unas actas apócrifas de los apóstoles Pedro y Pablo, además de los testimonios de las Iglesias de Oriente y Occidente.
Ahora ya vemos como el asunto de la visita paulina a España, ya va tomando “peso” con fundamentos. Pero sigamos ahondando un poco más en este tema. Partiendo desde esta suposición de que en efecto el apóstol vino a Hispania, numerosas tradiciones locales españolas, hablan de su paso por distintos lugares: Tarragona, Tortosa, Écija, Libisosa, Lezuza, Almería y Viana. José ángel Tapia Garrido (en su obra Colonizaciones II Tomo II ediciones Cajal) apunta que ‹‹Vega cree que es probable que estuviera [San Pablo] en Tarragona y en el Sudeste, a donde llego por el puerto de Cartagena y visitó las principales poblaciones, en las que después pusieron sus sedes los Varones Apostólicos, lo que concuerda con su modo de actuar››.
Quisiera remitirme ahora, a las conclusiones dictadas del Congreso Internacional “Pablo, Fructuoso y Tarragona”, que reunió en Tarragona (España) a 31 teólogos e historiadores de reconocido prestigio a nivel internacional.
El Congreso se ha propuesto reabrir la cuestión de la probabilidad de un viaje misionero de Pablo a España y, concretamente, de la posible estancia del apóstol en la Tarraco romana, la actual Tarragona. Se han puesto sobre la mesa los argumentos de quienes se muestran escépticos en relación a ese viaje y, por otra parte, las razones que favorecen su realización. Una de las claves para dilucidar la cuestión es la Ley penal romana. Según la legislación imperial, el César podía sentenciar a un acusado a la pena del exilio mediante la fórmula de la deportatio o de la relegatio. En cualquier caso, la persona exiliada perdía sus bienes y, si era ciudadano romano, podía perder igualmente su ciudadanía.
Precisamente, la Primera carta de Clemente, que es la fuente más antigua sobre un viaje de Pablo "al límite de occidente", es decir, a Hispania, afirma que Pablo fue exiliado. Las otras fuentes de los siglos I y II (Segunda carta de Timoteo, Actas de Pedro y Cánon de Muratori) se limitan a sugerir o a afirmar directamente que Pablo visitó España. Los precedentes de los dos hijos de Herodes, Arquelao y Antipas, que fueron exiliados en las Galias y en Hispania, refuerzan la posibilidad de que Pablo fuera igualmente condenado al exilio en un lugar de las provincias hispánicas. El profesor Rainer Riesner (Universidad de Dortmund, Alemania) resume así el debate: "Es muy probable que Pau viajara a Hispania al final de su vida y es posible que Tarragona fuera el lugar de su estancia, dado que es la ciudad que tiene más elementos a su favor. Otros lugares de Hispania son mucho más hipotéticos".

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