Continuamos avanzando por el camino que nos traza el tiempo de ADVIENTO, como preparación a la proxima celebración de la Navidad, en que los Cristianos recordamos la venida del Hijo de Dios a la tierra.
Que mejor que prepararnos en este III DOMINGO ADVIENTO, haciendo un rato de oración con este "Decalogo del Adviento":
Reconoce tu pobreza. tu vacio.
reconoce tu debilidad,
tu solo no puedes alcanzar lo que tanto deseas.
No te acomodes a tu pequeñez, lucha por crecer siempre más,
estirate, trasciendete.
No te distraigas, no te entretengas,
vive con el alma de puntillas.
Se persona de grandes deseos y buenas intenciones,
no te conformes con las migajas de la mesa de la esperanza.
Grita, suplica, llora, ora.
Apasiónate. Crece en el deseo, crece en el amor.
El amor engendra deseo, el deseo enciende el amor,
paciencia, perseverancia.
Todo tiene su tiempo para madurar y todo se debe preparar.
No seas caprichoso, ni ansioso.
La espera aquilata y capacita.
No duermas. Vigila.
No dejes que tu lampara se apague tambien.
La fe ha de estar despierta.
Atento a cualquier signo, voz o pisada.
Los ojos y los oidos bien abiertos, no vaya a pasar de largo.
El corazón bien abierto para acoger a quien llame a tu puerta,
y tus brazos dispuestos a dar "calor" al que lo necesite.
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